Cthulhu Death May Die
Información principal
Cthulhu: Death May Die es un juego de mesa cooperativo de terror ambientado en los Mitos de Cthulhu. En él, los jugadores se ponen en la piel de investigadores que tendrán que enfrentarse a sectarios, monstruos y Primigenios mientras intentan interrumpir un ritual antes de que sea demasiado tarde.
Aquí hay una diferencia importante respecto a otros juegos ambientados en los Mitos: nuestro objetivo no es evitar que el Primigenio aparezca. Queremos que aparezca, porque solo así podremos enfrentarnos a él. El problema es conseguir interrumpir el ritual a tiempo para que todavía sea vulnerable.
El resultado es un juego de 1 a 5 jugadores, con partidas que rondan los 90-120 minutos y una mezcla de combate, dados, habilidades, locura y una buena dosis de caos.
En Discípulos de Armitage hemos jugado a Cthulhu: Death May Die y tenemos contenido propio sobre el juego, incluyendo unboxing, tutorial, partida y reseña.

- Autor: Rob Daviau y Eric M. Lang
- Editorial original: CMON
- Edición española: Asmodee
- Año de publicación: 2019
- Jugadores: 1-5
- Edad recomendada: 14 años o más
- Duración: unos 90-120 minutos
- Tipo de juego: Juego de mesa cooperativo
- Temática: Terror / Mitos de Cthulhu
- Temporada: 1
¿Qué es Cthulhu: Death May Die?
En Cthulhu: Death May Die controlamos a investigadores que se enfrentan a una secta que está intentando invocar a un Primigenio. Pero, en lugar de intentar impedir que llegue a nuestro mundo, nuestra misión consiste en dejar que aparezca y utilizar ese momento para intentar acabar con él.
Para conseguirlo tendremos que avanzar por el escenario, enfrentarnos a los sectarios y monstruos que aparecen por el camino, conseguir lo que necesitamos para interrumpir el ritual y sobrevivir hasta que llegue el momento de enfrentarnos al Primigenio.
Una de las particularidades del juego es que los investigadores empiezan ya con cierto nivel de locura. Esta no es simplemente una penalización que tengamos que evitar: forma parte del desarrollo del personaje y puede desbloquear nuevas capacidades durante la partida.
Las acciones, los combates y las tiradas de dados hacen que las cosas puedan torcerse rápidamente, pero normalmente tendremos la sensación de que todavía existe alguna posibilidad de sacar adelante la partida.
Y eso es precisamente una de las cosas que más nos gusta de Cthulhu: Death May Die.
Episodios y Primigenios
Una de las grandes virtudes de Cthulhu: Death May Die es la forma en la que podemos configurar cada partida.
El juego combina diferentes episodios con distintos Primigenios, de manera que no tenemos una única aventura que jugar siempre de la misma forma. Cada combinación puede cambiar los monstruos, las cartas de Mitos y las situaciones a las que tendremos que enfrentarnos.
Además, los episodios son independientes y no es necesario jugarlos siguiendo un orden concreto. Esto hace que podamos volver al juego una y otra vez y probar nuevas combinaciones.
En la práctica, es una de las cosas que más vida le da al juego: eliges un episodio, eliges un Primigenio y te lanzas a intentar detener el ritual.
Y cuando crees que ya tienes la situación controlada, siempre puede aparecer algo que te recuerde que estás jugando a Cthulhu.
Una historia que funciona durante la partida
Aunque Cthulhu: Death May Die es un juego muy centrado en la acción, una de las cosas que más nos gustan son las situaciones que se producen durante las partidas.
Aquí no sentimos que las reglas estén haciendo cosas porque sí. Los sectarios están intentando completar un ritual, los investigadores quieren impedirlo y los monstruos aparecen para ponernos las cosas todavía más difíciles.
Las cartas de Mitos también están vinculadas a lo que está sucediendo en cada partida y pueden introducir efectos relacionados con el Primigenio o con el episodio que estamos jugando.
Todo esto ayuda a que las mecánicas tengan sentido dentro de la historia.
No estamos simplemente moviendo miniaturas y tirando dados porque sí. Estamos intentando llegar a tiempo, conseguir lo que necesitamos e interrumpir un ritual mientras cada vez aparecen más problemas.
Un juego cooperativo con bastante caos
Cthulhu: Death May Die es un juego cooperativo y eso hace que la coordinación entre los investigadores sea importante. Cada personaje tiene sus propias capacidades y los jugadores tienen que aprovecharlas para intentar sacar adelante el escenario.
Pero también hay bastante azar.
Las tiradas de dados pueden hacer que una situación que parecía controlada se vaya de las manos en cuestión de segundos. Las cartas pueden hacernos perder parte de lo que habíamos conseguido y, mientras tanto, el escenario sigue avanzando.
Lo curioso es que incluso cuando las cosas se tuercen solemos tener la sensación de que todavía podemos conseguirlo.
En una de nuestras partidas perdimos, pero estuvimos muy cerca de interrumpir el ritual. Y precisamente esa sensación de “todavía podemos” es una de las cosas que hacen que quieras volver a intentarlo.
Locura, habilidades y evolución de los investigadores
La locura es una parte fundamental de Cthulhu: Death May Die.
Los investigadores empiezan la partida con un nivel de locura y pueden ir desarrollando nuevas capacidades a medida que la situación se vuelve más peligrosa.
Esto genera una paradoja bastante divertida: en otros juegos normalmente intentamos mantener a nuestro personaje lo más sano posible, mientras que aquí la locura forma parte de nuestro camino hacia la victoria.
Y todo esto encaja muy bien con la temática del juego. Estamos enfrentándonos a criaturas y fuerzas que no deberían existir y, evidentemente, mantener la cordura mientras lo hacemos no va a ser precisamente sencillo.
¿Qué nos ha parecido Cthulhu: Death May Die?
Nosotros ya habíamos probado Cthulhu: Death May Die antes de tenerlo en casa y la primera impresión fue muy buena. Cuando lo hemos jugado más veces, esa sensación no solo se ha mantenido, sino que el juego nos ha gustado todavía más.
Nos gusta especialmente cómo funciona la combinación entre episodio y Primigenio. Cambiar uno u otro modifica la partida y hace que tengas ganas de probar nuevas combinaciones.
También nos gusta que sea un juego difícil sin resultar imposible. Hemos perdido partidas, pero incluso en alguna de ellas hemos terminado con la sensación de que podríamos haberlo conseguido si determinadas cosas hubieran salido de otra manera.
Ese punto nos parece muy importante porque hace que una derrota no sea simplemente “hemos perdido, pues ya está”. Muchas veces terminas pensando en qué podrías haber hecho diferente y con ganas de volver a intentarlo.
Además, la temática está muy bien integrada. El ritual, los sectarios, los monstruos, los Primigenios y las cartas de Mitos tienen sentido dentro de lo que está ocurriendo en la partida.
Eso hace que el juego tenga ese punto de aventura y de caos que a nosotros nos gusta encontrar en los juegos temáticos.
Calidad de los componentes
En cuanto a componentes, Cthulhu: Death May Die mantiene el nivel de calidad que esperábamos de CMON.
Las miniaturas de los investigadores y sectarios están muy bien, pero donde realmente destacan es en los Primigenios. Son miniaturas grandes y con bastante presencia sobre la mesa.
Las cartas tienen un gramaje que nos parece adecuado. Las tarjetas de los personajes están bien planteadas, con la información organizada de forma bastante clara. Además, algunas incluyen referencias útiles para consultar determinadas reglas durante la partida.
Las losetas también tienen un buen grosor y sus formas irregulares ayudan a que los escenarios tengan algo más de personalidad.
La única pega que encontramos es que algunas zonas pueden quedarse algo pequeñas cuando empiezan a acumularse miniaturas y tokens. En determinadas situaciones la mesa puede llegar a estar bastante apretada.
Pero, en general, estamos muy contentos con la calidad de los componentes.
Preparación de una partida
Una vez elegido el episodio y el Primigenio, la preparación de Cthulhu: Death May Die resulta bastante sencilla.
Cada episodio indica qué elementos necesitamos utilizar y qué monstruos forman parte de la partida. Las cajas de los episodios ayudan además a tener los componentes necesarios bastante controlados.
No tienes que sacar absolutamente todo el contenido de la caja para empezar a jugar y después descubrir qué necesitas. El propio escenario te va indicando qué componentes utilizar.
Después solo queda preparar a los investigadores, colocar el tablero y comenzar la partida.
Si quieres ver cómo funciona el juego antes de ponerte con él, hemos preparado un tutorial en el que explicamos las reglas y el desarrollo de una partida.
Contenido de Discípulos de Armitage
Tenemos cuatro vídeos dedicados a Cthulhu: Death May Die.
Unboxing de Cthulhu Death May Die
En nuestro unboxing abrimos la caja de Cthulhu: Death May Die y repasamos sus componentes, miniaturas, losetas, cartas y todo lo que encontramos en su interior.
Tutorial de Cthulhu Death May Die
¿Quieres aprender a jugar a Cthulhu: Death May Die? En nuestro tutorial explicamos cómo preparar una partida y cuáles son las principales reglas del juego.
Partida de Cthulhu Death May Die Miedo
También puedes acompañarnos en una partida para comprobar cómo funciona el juego en mesa. Así ves cómo se desarrolla uno de sus episodios.
Reseña de Cthulhu Death May Die Miedo
Y si quieres conocer nuestra opinión sobre Cthulhu: Death May Die, puedes ver nuestra reseña después de haberlo jugado.
Expansiones
Cthulhu: Death May Die – Season 2
La Temporada 2 amplía Cthulhu: Death May Die con nuevos investigadores, monstruos, losetas y seis episodios completamente nuevos. Incorporando además nuevas reglas y elementos al juego base.

Cthulhu: Death May Die – Temporada 2
Amplía tus partidas con nuevos investigadores, monstruos, losetas y seis nuevos episodios que añaden más variedad y nuevas posibilidades al juego.
Juegos relacionados
Cthulhu: Death May Die – Miedo a lo desconocido
Miedo a lo desconocido es una nueva caja básica del universo de CDMD. Puede jugarse de forma independiente y que también permite combinar sus contenidos con los de las temporadas anteriores.
Información adicional
Cthulhu: Death May Die es un juego cooperativo pensado para quienes disfrutan de los juegos de mesa temáticos, el terror y los Mitos de Cthulhu. Pero también para quienes buscan partidas con bastante interacción, dados y situaciones que pueden cambiar rápidamente.
Su sistema de episodios y Primigenios permite volver al juego muchas veces sin tener que repetir siempre exactamente la misma partida. Y gracias a sus expansiones y nuevas cajas, el sistema puede seguir creciendo con nuevos investigadores, enemigos y escenarios.
Si os gustan los juegos de mesa en los que las cosas pueden salir muy mal pero todavía queda una última oportunidad para conseguirlo, Cthulhu: Death May Die tiene mucho que ofrecer.